Marzo 14, 2006

EKI EDER

Archivado en: ascensiones, curiosidades

Parece que algo quisiera impedirnos alcanzar nuestros objetivos mendizales. Llevamos una racha con el tiempo que no es normal. Los pronósticos para el próximo fin de semana tampoco prometen. Se hecha en falta un poco de solete, para ponernos morenos y haber si así ligamos algo.

La última excursión la hicimos Antxón y yo. Destino: Peña Izaga y sus compañeras Gambella y Santa Ágata. A pesar de los pronósticos nos animamos (cosa que deberíamos hacer siempre, ya que nunca sabes lo que te vas a encontrar, muchas veces os sorprenderíais) y pusimos rumbo hacia el pueblo de Aginaga.
La niebla deambulaba entre el pueblo y la montaña, dando al lugar un ambiente de película de los Monsters. Como unos campeones atacamos sin compasión la maraña de senderos que intentaban confundir al humilde montañero, saliendo airosos cual GPS con patas. El oscuro robledal se encontraba un tanto pelado debido a la crudeza del invierno, y un fino manto blanco cubría ramas y rocas.
Una vez en la ermita, descubrimos que el sol había conseguido ganar un poco de tiempo a la tormenta que amenazaba. Conforme enfilábamos la cumbre aparecían nuevas vistas del Pirineo. Pero, los que se quedaron en casa no las vieron. (1)

En la cima observamos cómo la cosa se ponía fea, las nubes cada vez más negras y el sol con menos fuerza. Allí quedaban Gambella y Santa Ágata, para otra ocasión.

El descenso fue rápido y acertado, al llegar al coche empezaron a descargar las nubes. Otros no tendrían tanta suerte, pues nos cruzamos con muchos que comenzaban andar entonces (suerte que madrugamos).

Como ya he dicho, el tiempo parece que no va a mejorar, de momento. Y las témporas auguran una primavera lluviosa. De todas formas, intentaremos aprovechar los pequeños espacios de luz que nos concedan para patearnos nuestras montañas, tomar el fresco. Y por supuesto, descubrir ese mundo megalítico que tanto nos atrae.

Joxe Xabier

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(1): Nota del traductor. Editado de: “y con forme enfilábamos la cumbre, se iban abriendo unas vistas sobre el Pirineo, que no iban a ver los que se quedaron en casa.”

Febrero 15, 2006

Los primeros pasos

Bueno queridos amigos/as, creo que ya viene siendo hora de que hagamos un poco cuenta de cuáles han sido los primeros “pasos” de este humilde proyecto de organizar salidas de montaña de forma seria y programática. Es decir, nuestro proyecto de que lo de “ya iremos al monte algún día” no se quedase en papel mojado, y se concretase y materializase en una rutina, en una pasión, en una auténtica organización.

Así, que podemos decir que esta iniciativa nació allí por Octubre o Noviembre de 2005 con la ascensión piloto a Peña de Alba (1075m) partiendo desde Elizondo. La verdad, que fue una experiencia gratificante, pero bastante aventurada. Con más de un despiste de principiantes, desorientaciones, sufrimiento (más moral que físico), pero por suerte con muy buen humor. Y todo eso, a pesar de que necesitamos prácticamente toda la mañana para localizar nuestra deseada cumbre, se encontraba a un par de kilómetros de Elizondo, una distancia similar a la que existe entre Uharte y Barañain, o la Txantrea y Noain. Así, si salimos de Elizondo a las nueve y media o 10 de la mañana para comenzar la caminata que nos conduciría hasta Peña de Alba, hacia la una y media de la tarde todavía no habíamos empezado a ascender por su ladera. La verdad, que a partir de ahí todo transcurrió con tranquilidad, tanta tranquilidad, que hubo muchas posibilidades de pasar la noche en el bosque. La noche se empezaba a echar encima, ya se sabe que las tardes de otoño son traicioneras y cuando menos se lo espera uno no se ve más luz que la del candil. No obstante, se consiguió no sólo encontrar el camino sino tener tiempo para echar unos ‘pintxos’ en la capital del valle del Baztán.

Pero estas salidas,no era ‘Pausoka’ porque este proyecto ni siquiera se estaba gestando, pero era la confirmación de que la gente de la cuadrilla tenía interés, que algo se estaba moviendo, que quizás ir más a menudo al monte podía ser una alternativa consolidada.

A esta salida le siguieron otras en solitario durante los meses de octubre y noviembre. Xabi Erro y Joxepo coronaron la Peña de Izaga. Joxepo y yo (Dani) coronamos un precioso 19 de noviembre, perfecto día de otoño y con cielos despejados, a la señora del Baztán, Saioa. Más tarde, en diciembre con duras condiciones climatológicas (mucha lluvia, frío y nieve), y sin poder hacer efectiva la cumbre, Joxepo, su hermano y el mendas, intentamos hacer el Adi desde Sorogain.

Evidentemente en todo este periodo de tiempo algunos como Joxepo han hecho cumbres, escalada en hielo y demás destrezas alpinas en los Pirineos. Algunos otros hemos hecho alguna otra cima en compañía de la familia. Y también otros han tenido otro tipo de compromisos ya sean laborales o musicales. No obstante, parece que hay voluntad de hacer un ‘proyecto Pausoka’: ir paso a paso y hacer de ir al monte todos los fines de Semana una encomiable rutina.

Así, llegamos hasta la primera cima de Pausoka como tal: el Adi.

Allí estaba esperándonos con su cumbre infernal e invernal. Nos propusimos ascender desde Urkiaga. Recorrido fácil por pista. Hayedo precioso. El bosque de Quinto Real es espectacular en cualquier estación, pero aquel día lo era de un belleza insólita: un bosque cristalizado. Las bajas temperaturas de los días anteriores, que habían impedido que nevase porque eran inferiores a los cero grados, se habían cebado con el hayedo y lo habían helado todo, cristalizándolo, desde ramas de árboles al barro mismo y en poco tiempo a nosotros mismos. Todo transcurría tranquilo hasta que abandonamos el bosque. Tras franquear una maravillosa puerta de una alambrada que nos obligó a despedirnos del bosque, pudimos observar la empinada loma que nos esperaba hasta hacer cumbre. Evidentemente esta loma en verano no debe plantear mucho problema, pero cuando se ha convertido en una enorme placa de hielo por la que hay que ascender la cosa cambia. Así, aquello no pintaba fácil. Y menos para los menos duchos con la ascensión sobre hielo. He de ser sincero y decir que para mí y mi pierna, aquello se convirtió en una afrenta personal. Y tras ser vapuleado y ridiculizado por el viento y la furia helada del propio Adi, tras quedar tirado tendido en el hielo como un viejo árbol caído, llegó el momento de demostrarse a uno mismo que puede más si la convicción propia o el desgaste físico y el temporal. Como no podía ser de otra forma, tarde o temprano se hizo cima. La primera de Pausoka. Desafiamos y vencimos: ‘Veni, Vidi, Vinci’ que decían los romanos. La bajada fue rápida, unos más y otros menos, hubo varias velocidades y momentos de descenso. Más veloces, más cómodos, más elegantes o más torpes. Al final coser y cantar, en el sentido más literal: bajamos cantando, y algunos tuvimos que cosernos el pantalón al llegar a casa. Al final, día resuelto tomando un caldico en “la pequeña Suiza Navarra”, Eugi.

Y tras ese ascenso, moralmente de primera, al imperio helado del Adi, una semana más tarde ni cortos ni perezosos nos fuimos para hacer la segunda cumbre: el Erga o Trinidad de Irurtzun. Otro nivel, otras dificultades, otras aventuras, y otras facilidades. Nada que ver con el Adi, pero igualmente divertido. Se ascendió, todos hicimos cumbre. Aunque algunos tuvimos que ponernos en simbiosis y reconciliarnos espiritualmente con la naturaleza. Al final, hasta premio de regalo: ¡piña! Solo nos faltaba el perrito piloto. Porque en la cumbre había de todo: abuelos/as, jóvenes, niños, y casi hasta la abuela motorista.

Bueno, esto sólo es una pequeña memoria de lo que hemos hecho desde noviembre hasta aquí. Para leer crónicas en profundidad habrá esperar a que nuestro reportero gráfico, Xabi Erro, haga algún articulillo de los suyos.

Por lo demás, ánimo. A subir y a salir más al monte.
Espero que ‘pausoka’, paso a paso, vaya a más.

Ongi Ibili guztioi.

Enero 11, 2006

Ascensión al “Mini”

Como muchos ya sabéis, la mañana del domingo la hemos dedicado unos locos como Fran, Josete (lider de la expedición) Maite y un servidor, ha subir monte. El destino? Etxauri y su cabezón. A las ocho y cuarto y llegando tarde como es habitual, partiamos camino a susodicho destino. Es una lástima que el tiempo no acompañara y que haya impuesto que de momento el cabezón se nos haya resistido. A cambio, dosis de paseo en coche del Josete, risas y paseos en busca de aventuras en cualquier parte. Parada: la presa de Alloz, cerca de Estella. Si no estoy equivocado….a esas horas estaba medio dormido asi que tal vez me equivoque. Allí sesión de fotos, almuerzico y risas varias otra vez. Hay que ver con que buen humor se ha levantado Fran esta mañana. Y ahora resulta que a Josete le regala cosas la Caixa.

Ya sé que no sabéis a qué cojones viene estos comentarios pero os jodéis no os vamos a contar. Haber venido. Que sois unos vagos de última hora. Es broma. Bueno, allí descubrimos la cueva de los meados y que en las presas gusta hacer pintadas reinvindicativas. También sufrimos el acoso de los buitres que tenían hambre y nos veían por ahi abajo. para despedirnos ese lugar, lo coronamos y estuvimos a punto de morir como consecuencia de resbalones inoportunos. Toda una aventura señores. Con la lluvia como compañera inseparabale de viaje retomamos el cocheteo para ir a la mayor de las pruebas: subir el mini. Y ahi estuvimos, en la Rotxa dandole que te pego al café con leche, al té de josete y a la lectura del diario. Después la cosa llevó a otros derroteros y a analizar el ocio cuadrillero. Total, una mañana diferente, en la cual a pesar de no haber hecho gran cosa nos lo hemos pasado genial y hemos hablado un ratico, que a veces nos hace falta. y algo más!!!!

hemos inaugurado, como consecuencia de la inquietud de varios de los presentes, UN CINE FORUM DE LA CUADRILLA!!!!!!! la cosa se está empezando a mover asi que ya te veo Dani haciendo una sección en el txoko sobre esta cuestión. consistiria en reunirnos para ver pelis en plan comuna, en plan barato y comentarlas después. a poder ser pelis con mensaje y tematica de fondo. al menos es mi opinión. ya informaremos de como va esto.

agur y animo con la vuelta a la rutina de las narices!!!!

Ikeriko

Diciembre 31, 2005

Manifiesto de honestidad montañera

Archivado en: nuestras aventuras

Kaixo cuadrilla. Escribo este, mi primer artículo, para intentar hacer mella en nuestro entorno, sobre la posibilidad de dedicar un día a la semana a conocer nuestra geografía.

Euskal Herria es una tierra maravillosa, con numerosos secretos, leyendas y un sinfín de rincones bucólicos. Aquí vivimos, y no podemos pasar por la vida sin conocer o sin haber visto la inmensa selva de Irati, las amplias campas de Aralar, los recovecos de Urbasa, las mágicas laderas de Amboto - habitadas por la Dama-, la impenetrable vida de la foz de Arbayún, las verticales agujas de Ansabere, los apoteósicos desplomes de Lakartxela, las vertiginosas laderas de las Mailoas, los salvajes acantilados de Biarritz, - donde aguardaban mujeres e hijos el regreso de los barcos pesqueros-, la más que histórica sierra de Toloño, el torreón de Urkulu, - altiva atalaya cuyas piedras han visto desfilar cientos de ejércitos…-, y tantos sitios que se podrían nombrar, pero no describir con simples palabras.

Todo esto está a la vuelta de la esquina, a pocos kilómetros de nuestra casa. Muchos soñamos con conocer mundo, visitar nuevas tierras, nuevas culturas, pero… No olvidemos la nuestra, tan hermosa como olvidada.

Un pensamiento habitual es considerar que todo esto es muy bonito, pero que somos jóvenes y ahora hay que salir y desfasar. Me parece una opción respetable, es más, ahora es cuando podemos y hay que aprovechar.

Pero tener en cuenta, que para hacer todo esto que propongo también pasa el tiempo. Y que siendo joven, se puede disfrutar el doble, y por supuesto, estando en forma, la vida se te hace más fácil. Sin contar el aporte de oxígeno que supone para afrontar la semana, (un lunes después de un fin de semana de farra continua se puede hacer más cuesta arriba que cualquier repecho en la montaña).

Considero que no hay que radicalizar esto, se puede hacer todo en esta vida, si sabes como montártelo. Se puede salir de bares, y también ir al monte, no son cosas incompatibles.

Después, a unos nos gusta más ir al monte y a otros menos, es lógico. Unos tenemos más costumbre, más fondo, y otros menos. Es normal, todos somos diferentes, pero eso no nos tiene que echar a atrás. No es tanto el esfuerzo, y además intentaremos hacer salidas asequibles para todo el mundo, no somos unos “Otxoas de Olza”.

Otro de mis argumentos para animar a la gente a apuntarse a este proyecto, es que la cuadrilla cada vez está más separada, (como, por otra parte, me parece normal) y cada vez nos vemos menos, hablamos menos y es un poco triste. El único momento que tenemos para juntarnos todos es cuando nos vamos de farra o hacemos cenas. Y, seamos realistas, de ciego por los bares, no es la mejor situación para comunicarse, contarse los problemas… El alcohol hace que todo se magnifique, que, muchas veces no enfademos sin motivos y soltemos las cosas bruscamente y sin pensar, para desahogarnos de nuestras tensiones.

El ir de vez en cuando al monte con los amigos, puede ser una forma de relajare, hablar, pensar las cosas desde otros puntos de vista y de alguna manera vivir nuevas experiencias y aventuras juntos.

Y por supuesto, conocer esta tierra en la que vivimos, a las gentes que la habitan y su forma de vivir. Esto, no pretende ser una crítica, ya me conocéis, es solo una invitación honesta.

Javier Perez

Noviembre 20, 2005

Nace pausoka

Pues sí, hoy nace pausoka, una iniciativa de un par de amigos. De un par de MIEMBROS de la cuadrilla por hacer una paginilla de nuestras salidas al monte o a cualquier otro sitio digno de mención e interesante. la verdad no sé hacia dónde nos conduce esto, probaremos haber que tal nos va.

Ya que parece que parte de la cuadrilla tiene vocación montañera, algunos en verano ni cortos ni perezosos prefirieron los pirineos en vez de Zarautz, y esta vez algunos en vez de la Carpa universitaria prefieríeron a Saioa, ojo el monte, no alguna moza que conocisteis en la carpa. Gamberros! Pues eso, estas cosas son dignas de anotarlas.

No dejaremos de ser ni una pizca de gamberros, ni extrovertidos, ni divertidos de lo que somos, sólo que esta vez, sólo os mostraremos cómo de mangarranes somos, pero en el monte.
Os animo a todos a que participeis en este proyecto.

Agurrak!